Para muchos tener un gato es equivalente a tener un hijo, lo cual a pesar de traer muchas alegrías, también puede traer algunas rabias. Una de ellas va de la mano con todos aquellos elementos de tela, incluyendo las cortinas.

La decoración del hogar es un elemento de la vida diaria que puede tener diferentes funciones. Hay quienes se divierten haciéndolo y otros que no le dedican mucho tiempo porque tienen otras preocupaciones, como por ejemplo, tener un gato.

Estos amiguitos pueden ser muy tiernos y acompañar a sus amos en todo momento. Sin embargo, algo sucede dentro de ellos que los convierte en el enemigo número uno de las cortinas. Con sus afiladas garritas, los felinos pueden destrozarlas en poco tiempo y enojar a sus dueños.

De todas formas, existen algunos tipos de cortinas que se salvan de la ira gatuna y pueden tener una mayor vida útil en el hogar. Hoy conocerás 3 de ellas

Cortinas enrollables

A diferencia de la mayoría de los perros, los gatos pueden trepar muy fácilmente por diferentes lugares incluyendo las cortinas. Ese problema podría solucionarse gracias a las cortinas enrollables o roller.

Este tipo de cortinas son muy utilizadas hoy en día, ya que su principal función es que se pueden enrollar en sí mismas, ya que se instalan en la parte superior de las ventanas y a través de un mecanismo propio son capaces de guardarse tal cual lo hace una cinta de medir.

Esta gran función permitirá que, si eres precavido y las retraes a la hora que corresponde, tu gato no pueda escalarlas y romperlas en el acto. Un punto a favor de estas cortinas, es que suelen ser de materiales sintéticos como el polyester y el nylon, los cuales resisten más que otros.

Igualmente, aparte de protegerlas, tendrás un mayor control de la luz que ingresa a tu hogar, ya que puedes dejarla al nivel que desees.

Cortinas de madera

En el caso de que optes por algo más tradicional, deberás fijarte en el material de las cortinas. Como ya se dijo, las telas sintéticas se llevan mejor con los gatos. Pero, una mejor opción aún son las persianas enrollables de madera.

La madera es un material mucho más resistente que la tela, y la distribución que tiene en este tipo de cortinas es difícil de trepar. Si tu gato tiene las garras muy afiladas, es posible pueda arañarlas, pero es más difícil porque la madera esta en forma de celdas que el gato no podrá escalar fácilmente.

Un punto a favor de este tipo de persianas, es que son  fáciles de limpiar, ya que son un paño ligeramente húmedo basta. Además, contribuyen al aislamiento de los ruidos externos al hogar y también del calor.

El aluminio es lo mejor

Si nada de lo anterior funciona, ya que tu minino es realmente imparable, lo más probable es que lo frenes utilizando persianas de aluminio. Estas, al estar fabricadas con un metal, son prácticamente indestructibles ante el ataque de los gatos.

Aparte de lo anterior, son los mejores aislantes térmicos que hay en el mercado, y también aíslan los ruidos del exterior. Su material es realmente ligero y perdura mucho en el tiempo, a diferencia de la tela y la madera.

También son muy fáciles de limpiar y hoy en día pueden ser adquiridos en diferentes colores. Un gran punto a favor, es que su material no es inflamable, a diferencia de los otros materiales. Además, se pueden regular muy fácilmente para obtener un menor o mayor grado de privacidad en cualquier parte del hogar.