La icónica cadena de grandes almacenes Hudson’s Bay Company ha anunciado que liquidará sus siete tiendas restantes, conformadas por seis locales de su propia marca y una ubicación de Saks Fifth Avenue. Esta decisión se produce en un contexto difícil para la compañía, que ha enfrentado múltiples desafíos financieros. A partir del 25 de abril de 2025, estas tiendas se sumarán a otras 73 que ya están en proceso de liquidación, junto con 13 ubicaciones de Saks Off 5th y dos de Saks Fifth Avenue, todas ellas inmersas en ventas significativas para intentar recuperar parte de su inversión.
La liquidación de estas últimas tiendas sigue el anuncio de Hudson’s Bay de haber presentado una Acción de Arreglos para Acreedores de Compañías (CCAA) en marzo. La situación fue desencadenada por la incapacidad de la compañía para asegurar financiamiento suficiente que les permitiera llevar a cabo un plan de reestructuración. Ante la falta de recursos, solo lograron obtener financiamiento limitado que les obligará a llevar a cabo una liquidación completa, lo que pone en riesgo no solo el futuro de sus tiendas, sino también los empleos de cientos de trabajadores.
Pese a la difícil situación, Hudson’s Bay mostró un atisbo de esperanza al señalar que estaba trabajando en la búsqueda de un plan alternativo que pudiera preservar los empleos y los arrendamientos de sus ubicaciones. En este sentido, la compañía invitó a las partes interesadas a participar en el Proceso de Solicitud de Inversores (SISP), donde aún existe la posibilidad de que un comprador se interese en adquirir algunas de las tiendas, sacándolas del proceso de liquidación. La fecha límite para que los interesados presenten sus propuestas es el 30 de abril.
Las tiendas afectadas han comenzado a anunciar sus fechas de cierre, generando preocupación entre los clientes y trabajadores. Las ubicaciones de Hudson’s Bay en Canadá están programadas para operar hasta el 15 de junio, mientras que nueve tiendas de Saks Off 5th cerrarán sus puertas el 27 de abril. Esta rápida serie de cierres representa un golpe significativo para el sector minorista y subraya las dificultades que muchas empresas tradicionales están enfrentando ante un cambiante panorama de consumo.
Este anuncio marca un capítulo doloroso en la historia de Hudson’s Bay, una marca que ha estado presente en el mercado canadiense durante más de 300 años. La liquidación de estas tiendas no solo afectará a los empleados y clientes, sino que también planteará interrogantes sobre el futuro del retail en una época donde la competencia del comercio electrónico y el cambio en las preferencias de los consumidores continúan redefiniendo el panorama comercial. Hudson’s Bay aboga por un cierre ordenado y la máxima recuperación de sus activos durante este complicado proceso.
















