El exdirector creativo de Burberry, Riccardo Tisci, se encuentra en el centro de un escándalo tras las graves acusaciones de abuso sexual que han surgido en su contra. Según una reciente demanda presentada en la Corte Suprema de Nueva York por Patrick Cooper, Tisci es acusado de haber drogado a Cooper y luego haber abusado sexualmente de él en su apartamento en la ciudad. Estas alegaciones han provocado consternación en el mundo de la moda, donde Tisci es una figura reconocida por su trabajo en marcas de alta gama.
La denuncia de Patrick Cooper, que fue dada a conocer inicialmente por The Independent, detalla cómo el incidente presuntamente ocurrió en junio de 2024, cuando Cooper fue abordado por Tisci en un bar de East Harlem. Se alega que el exdirector creativo colocó una sustancia en la bebida de Cooper, dejándolo incapacitado para defenderse. Posteriormente, se le habría llevado a su apartamento donde, según Cooper, fue víctima de asalto sexual. Estas acusaciones han generado un fuerte rechazo y un debate sobre la seguridad en la industria de la moda.
En su demanda, Cooper busca no solo daños compensatorios por los efectos de este singular y traumático incidente, sino también daños punitivos, que superan los límites jurisdiccionales de los tribunales inferiores que puedan conocer del caso. Además, solicita la cobertura de honorarios legales, lo que sugiere que está decidido a llevar esta situación a juicio. El resultado de este caso podría sentar un precedente importante sobre cómo se manejan las denuncias de abuso sexual en la industria de la moda.
Riccardo Tisci, conocido por su trabajo en Burberry y Givenchy, ha sido una figura clave en la moda internacional durante años. Durante su tiempo en Givenchy, transformó la marca en un referente de estilo avant-garde, y su posterior trabajo en Burberry revitalizó la imagen de la icónica casa británica. Sin embargo, su reputación ahora está en juego con estas acusaciones, y mientras espera demostrar su inocencia, la industria observa atentamente cada desarrollo de este caso.
Un portavoz de Tisci ha declarado que las acusaciones son «categoricamente falsas», expresando la firme intención del diseñador de limpiar su nombre y vindicarse a través del debido proceso legal. La afirmación de Tisci de que se trata de acusaciones maliciosas podría ser parte de su estrategia para enfrentar las serias implicaciones de esta denuncia. Mientras tanto, la atención mediática sobre este escándalo continua, generando un debate sobre la cultura de poder y el abuso dentro de la élite de la moda.
















