La Semana del Diseño de Milán ha comenzado, transformando la ciudad en un vibrante festín de creatividad y experimentación. Desde el 29 de abril hasta el 5 de mayo de 2025, diversas instalaciones y presentaciones de diseño están desdibujando las fronteras entre lo real y lo imaginario. Entre los participantes destacados se encuentra la marca sueca de diseño textil Bolon, que ha colaborado con los innovadores diseñadores Luca Nichetto y JoAnn Tan para presentar la espectacular instalación Éxodo. Este evento no solo destaca la versatilidad de los materiales, sino que también invita a los visitantes a embarcarse en un viaje surrealista a través del textil, llevando la experiencia del diseño a nuevas dimensiones.
Éxodo se ha instalado en una histórica casa milanesa, un antiguo taller de textiles que ahora es propiedad de JoAnn Tan. Este espacio, con su rica herencia arquitectónica de estucos y decoraciones barrocas, crea un contexto perfecto para la narrativa visual que Tan y Nichetto han tejido juntos. La fusión de ambos talentos, a pesar de sus diferentes especialidades, ha alentado un diálogo creativo que se siente fresco y vivo. Tan comparte su entusiasmo al mencionar cómo la libertad creativa proporcionada por Bolon fue el catalizador para la evolución de su colaboración. A través de la risa y la intensa conversación, lograron conjurar un entorno donde lo extraño y lo fantástico pueden coexistir.
La instalación de Bolon no solo es estéticamente impresionante, sino que también está impregnada de un mensaje de sostenibilidad. Utilizando alfombras y suelos fabricados con un 68% de materiales reciclados, Tan y Nichetto han creado una narrativa visual que personifica el cambio y la evolución. Al describir su trabajo, Nichetto subraya cómo el proyecto celebra el arte del encuentro y la narración a través de los objetos, lo cual es fundamental en su enfoque de diseño. En Éxodo, cada superficie tejida está diseñada para contar su propia historia, uniendo la belleza estética con un impacto ambiental significativo.
Dividido en dos reinos distintos, Éxodo lleva a los visitantes a un viaje que oscila entre la naturaleza y la ligereza. En un lado, un bosque primordial cobra vida con criaturas antropomórficas y texturas que emergen del suelo, mientras que en el otro, formas flotantes y tonos etéreos crean un ambiente sereno. Este contraste visual resuena con la dualidad de la naturaleza, permitiendo a los visitantes explorar un espacio que es tanto tangible como etéreo. Entre las criaturas que asoman, una serpiente alada, inspirada en el folclore mexicano, simboliza la conexión entre el imaginario y la realidad, aportando un toque de cultura a la instalación.
Finalmente, es en los detalles donde reside la verdadera magia de Éxodo. Cada aspecto de la creación ha sido cuidadosamente elaborado, con materiales tejidos que han sido esculpidos para formar alas, colas y cuerpos. Las varillas doradas añaden un toque de sofisticación y ligereza a las criaturas, transformando el suelo en un despliegue artístico. Las propietarias de Bolon, Marie y Annica Eklund, enfatizan la visión de la marca de convertir el suelo textil en una forma de arte que va más allá de la funcionalidad. Con Éxodo, Bolon no solo reafirma su compromiso con la sostenibilidad, sino que también inspira a la audiencia a ver los suelos como un medio para contar historias y crear mundos extraordinarios.
















