El sector del calzado en Brasil está experimentando un notable aumento en las inversiones, a pesar de un entorno global incierto. Según un reciente estudio de la Asociación Brasileña de Calzado (Abicalçados), se prevé que las inversiones alcancen 1.7 mil millones de reales, lo que representa un incremento del siete por ciento en comparación con el año anterior. Haroldo Ferreira, presidente de Abicalçados, ha indicado que casi la mitad de este capital se destinará a la adquisición de maquinaria y tecnología para mejorar la productividad del sector, un paso crucial para mantener la competitividad frente a la creciente presión de productos importados, en especial desde Asia.
La industria del calzado en Brasil ha enfrentado una serie de retos a lo largo de las décadas, incluyendo una notable desindustrialización que comenzó en los años 90. Ferreira subrayó cómo el «costo Brasil» y la apertura de las importaciones llevaron a la saturación del mercado por productos asiáticos. En 1989, el sector del calzado suponía más del 46 por ciento del PIB brasileño, pero para el año pasado, esa cifra había caído a poco más del 14 por ciento. A pesar de esta situación adversa, Ferreira afirma que la industria ha demostrado una resiliencia notable y continúa buscando formas de adaptarse y sobrevivir en un mercado hostil.
Entre las empresas que están realizando estas inversiones se encuentra Andacco, parte del Grupo Cacique de Minas Gerais, que planea invertir tres millones de reales en nuevos equipos. Benvenuto Arantes, director de la empresa, destacó que esta cifra representa un aumento del 40 por ciento respecto a lo invertido en 2024. Esta apuesta por la modernización viene acompañada de un optimismo hacia el impacto de la guerra comercial entre EE. UU. y China, que podría llevar a un aumento en la demanda de productos brasileños debido a los altos aranceles aplicados a los zapatos chinos.
Tip Toey, ubicada en Franca, São Paulo, también ha comenzado a notar los beneficios de invertir en infraestructura, con un centro de distribución que pronto abrirá sus puertas en Europa. Con un enfoque en mejorar la proximidad al cliente y obtener retroalimentación, la empresa ha destinado tres millones de reales en proyectos superiores y espera que esta estrategia incremente significativamente su capacidad de respuesta al mercado. Diversas empresas, como Luiza Barcelos y Boaonda, también están apostando por la expansión y modernización, destacando la importancia de permanecer competitivos y adaptarse a las exigencias del mercado global.
En conclusión, el panorama del calzado en Brasil se presenta esperanzador con un plan de inversión de 1.7 mil millones de reales que busca fortalecer la industria a través de la modernización y la tecnología. A pesar de los múltiples desafíos económicos y estructurales que enfrenta el país, incluyendo competencia desleal y altas cargas impositivas, las empresas de este sector están mostrando un compromiso firme con su crecimiento. Con perspectivas de crecimiento sólido en el futuro, el sector del calzado brasileño busca no solo recuperar terreno perdido, sino también consolidarse como un jugador clave en el mercado internacional.
















