Neil Ferrier es un ingeniero mecánico que ha logrado convertir su pasión por el diseño en una carrera exitosa. Durante su tiempo en la universidad, tuvo la visión de crear su propia empresa, N1 Industries, y comenzó experimentando con un asiento de coche de carreras que transformó en una silla de lounge. Su historia no comenzó de la manera más convencional, ya que en los años 90, soñar con construir y comercializar un producto parecía una tarea monumental. Sin embargo, Ferrier siguió su intuición y se trasladó a California, donde se unió a Oakley, una decisión que cambiaría el rumbo de su carrera. La experiencia en desarrollo de productos avanzados le abrió los ojos al mundo de la creación tangible, lo que lo llevó a realizar un modelo CAD y verlo cobrar vida gracias a la impresión 3D, un momento que lo dejó inspirado y que ha marcado su trayectoria profesional.
Después de una exitosa década en Oakley, donde Ferrier se estableció en el mundo del diseño de estilo de vida, fundó Discommon, una firma de diseño industrial que se ocupa de una variedad de proyectos, que van desde relojes hasta arquitectura. Su pasión por los objetos bien elaborados se refleja en su colección de relojes TAG Heuer vintage, que incluye un raro Autavia de los años 60, modificado por él para tener un cuerpo de titanio único. Como cofundador y CEO de Blok, una marca de relojes dirigida a niños, Ferrier ha demostrado que su amor por el diseño y la funcionalidad se extiende a todas las edades. Su carrera ha sido un viaje de constante aprendizaje y crecimiento, destacando el nivel de detalle y la dedicación que pone en cada proyecto.
A medida que avanza en su vida personal, Ferrier también enfrenta el desafío de equilibrar su vida familiar y su carrera. Ha tenido que aprender a desconectarse del trabajo para estar presente con su familia. En su opinión, conducir se ha convertido en una forma de meditación y escape, y a menudo toma rutas más largas a casa simplemente para disfrutar de la experiencia de manejar. «Escuchar a un motor funciona como una catarsis”, dice, reflejando cómo el acto de conducir le permite dejar atrás el estrés del trabajo y enfocarse en los momentos familiares.
En su participación reciente en el Friday Five, Ferrier compartió su admiración por el Eagle E-Type, un automóvil que ha conducido y que, aunque no es su favorito estéticamente, lo deja sin palabras por su impecable ejecución y artesanía. También ha elogiado el trabajo de escultores como Eudald de Juana, quien captura emociones a través de su arte, lo que le afecta profundamente. La naturaleza y su habilidad para moldear la arena también fueron temas de reflexión para Ferrier, quien ve en el viento y su interacción con el entorno una expresión divina de creatividad. Además, la lectura de libros como ‘Volúmenes más suaves’ le deja una impresión duradera, sintiendo que cada página le cuenta una historia de manera palpable. Estos aspectos de su vida lo motivan a continuar persiguiendo la belleza y la perfección a través de su trabajo.
Ferrier también tocó el tema del diseño de aviones como el A-12 / SR-71, creado en la década de 1960, que lo hace cuestionar el impacto del progreso tecnológico a lo largo de los años. En Discommon, su enfoque va más allá de crear productos; busca contar historias y hacer arte práctico. Entre sus numerosas creaciones, destaca ‘The Flask 2.0’, un frasco que representa un gran salto en su confianza profesional, y ‘Iron Mando’, donde fusionó la creatividad con un toque de cultura popular. Ferrier sigue sorprendiendo al mundo del diseño con su enfoque innovador, y continúa compartiendo su visión y experiencias a través de medios como la columna Friday Five de Anna Zappia.
















