Alba Granados es un símbolo de la herencia culinaria de Cataluña, llevando consigo los secretos de la cocina tradicional a través de tres generaciones de cocineros. La familia Claver ha aportado su legado desde los inicios de Alba París en 1996, bajo el liderazgo de los padres y la abuela de Mario Claver, ahora con su hermana Carlota al mando de los fogones. Hoy, en la vanguardia de esta experiencia gastronómica se encuentra Mario Claver, quien, junto al actual chef Dobrica Ene, mantiene viva la esencia de los sabores tradicionales mientras que introduce innovaciones que atrapan la atención de nuevas generaciones de comensales.
El restaurante ofrece una variedad de platos emblemáticos que han conquistado a los barceloneses. Desde los renombrados huevos estrellados y los caracoles hasta las croquetas, cada creación está diseñada para evocar memorias de comidas familiares. Los arroces se destacan como un pilar del menú, mientras que las carnes, como la espectacular carne a la piedra, prometen deleitar los paladares más exigentes. El cuidado en la selección de ingredientes es evidente, haciendo de cada bocado una experiencia única que respeta la tradición sin dejar de lado la calidad.
Entre las opciones cárnicas, el Wagyu Miyazaki y el Angus de Nebraska brillan por su excelencia. Estos cortes, conocidos mundialmente por su extraordinaria textura y sabor, son solo algunos ejemplos del compromiso del restaurante con las mejores materias primas. Además, la oferta incluye vacas viejas y rubias gallegas, que aportan sabores intensos y jugosos que los amantes de la carne no pueden pasar por alto. Momentos como el de degustar un Tomahawk de Angus nacional no solo son platillos, sino experiencias culinarias memorables, que invitan a disfrutar de la gastronomía en su máxima expresión.
La innovación también se hace presente con propuestas creativas que complementan la carta tradicional. Desde un delicioso pulpo a la brasa con parmentier de patata hasta un mini solomillo que promete embriagar los sentidos, el chef Dobrica Ene está decidido a llevar a sus comensales en un recorrido por sabores únicos. Cada plato está pensado para despertar los sentidos, combinando texturas y sabores de manera magistral, mientras que los postres, como el coulant de chocolate con helado de fruta de la pasión, cierran la experiencia con un toque dulce.
Con dos décadas de trayectoria, Alba Granados apuesta por el futuro manteniendo un espacio versátil y acogedor. Su elegante comedor y su terraza ofrecen diferentes ambientes para cualquier ocasión, desde cenas íntimas hasta celebraciones privadas en «El Bala», un área especial que acoge eventos exclusivos. Este lugar no solo se ha consolidado como un referente en la gastronomía de Barcelona, sino que también se ha adaptado a las necesidades de sus clientes, asegurando que cada visita sea un motivo de celebración. La calidad del servicio y la atención al detalle hacen de Alba Granados un destino imperdible.
















