Agua para la Gran Minería: Paola Basaure comenta los beneficios de la nueva línea de negocios de Transelec

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Recientemente, la compañía se ha encargado de fortalecer su posición de liderazgo en el rubro de la energía, pero ahora expandiendo sus operaciones e intereses hacia soluciones sostenibles para la industria.

Paola Basaure Barros, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Transelec, explica que el plan de la empresa hacia 2025 abarca un horizonte de cinco años orientados a iniciar una transformación de sus líneas de negocios.

La empresa recientemente mostró una renovada imagen corporativa, alineándose con los desafíos de su rubro y sus propias metas, buscando unir innovación y servicio para diferentes áreas, desarrollando iniciativas enfocadas en el cliente, el crecimiento sostenible y la responsabilidad social.

Durante un evento que celebró el lanzamiento de la nueva estrategia y la renovada identidad visual de la empresa, se reafirmó el compromiso de Transelec con la sostenibilidad y la transición energética.

Para alcanzar estos objetivos, Transelec está ampliando su portafolio de negocios mediante inversiones estratégicas en infraestructura orientada al almacenamiento de energía y particularmente de la gestión de recursos hídricos y de suministro de agua no continental para la minería.

Según Basaure, “un ejemplo concreto de estas iniciativas es el contrato firmado en el Norte Grande con Antofagasta Minerals a través de la empresa Aguas Esperanza, que tiene como propósito desarrollar un sistema de transporte de agua de mar para apoyar la expansión de las operaciones mineras de Centinela, promoviendo prácticas sostenibles en el sector.

Beneficios del suministro de agua para la minería

Las estadísticasindican que más de la mitad de las comunas en Chile se ven afectadas por problemas de escasez hídrica. A esto se suma que estudios científicos han identificado la falta de agua como un factor crítico que ha limitado el desarrollo económico en las regiones semiáridas y mineras del país durante la última década.

Ante este panorama, la urgente demanda de agua ha puesto en evidencia la necesidad de implementar estrategias más eficientes especialmente en sectores de explotación de recursos naturales.

Un ejemplo claro es la minería, que actualmente concentra cerca del 80% de la capacidad de desalinización instalada en Chile, destacando como el principal impulsor de esta tecnología.

Pero la realidad va más allá. La tecnología y la innovación, sumado al compromiso del Estado y las empresas en torno a la responsabilidad social y medioambiental, han permitido el desarrollo de iniciativas de suministro de agua no continental para una gestión más eficiente del recurso.

Por ejemplo, la Política Nacional Minera 2050 ha establecido como prioridad impulsar iniciativas que fomenten la economía circular, el uso responsable del agua, la reutilización de residuos y la optimización en el consumo de recursos. Paola Basaure explica que “uno de los objetivos clave es limitar el uso de agua continental a un máximo del 5% en los procesos mineros totales”.

Estas iniciativas resultan tremendamente beneficiosas para la comunidad y la industria, al incrementar la capacidad minera de las empresas, optimizar procesos y transporte de recursos y generar fuentes de empleo local e inversión concreta para el desarrollo regional de las zonas.

El rol de Transelec

La construcción y operación de plantas de suministro de agua desalinizada se ha convertido en un pilar estratégico para enfrentar los desafíos hídricos. De acuerdo con datos de Cochilco, actualmente operan 13 plantas destinadas a la minería, de un total de 23 existentes.

Además, hay 15 proyectos en distintas etapas de desarrollo, lo que podría elevar el uso de agua desalinizada en la minería del cobre al 71% para 2033.

En este contexto, Transelec se ha posicionado como líder en proyectos de desalinización y transporte de agua, aprovechando su amplia trayectoria en transmisión eléctrica. Según Basaure, “estamos trabajando en una planta desalinizadora de Codelco, ubicada 14 kilómetros al sur de Tocopilla, en la Región de Antofagasta. Este proyecto abastecerá de agua a las operaciones mineras del Distrito Norte en Calama, incluyendo Chuquicamata, Radomiro Tomic y Ministro Hales”.

La planta utiliza tecnología de ósmosis inversa con una capacidad inicial de 840 litros por segundo (l/s), que podría ampliarse hasta 1.956 l/s. Su infraestructura incluye instalaciones marítimas y un ducto subterráneo de más de 160 kilómetros que transporta agua hacia la cordillera.

El proceso comienza con la captación de agua de mar a 700 metros de la costa y, tras su desalinización, la salmuera se devuelve al mar a 500 metros, favoreciendo el ecosistema marino.

Este proyecto permitirá a Codelco disminuir en un 27% su uso de agua continental en una región severamente afectada por la escasez hídrica, marcando un avance hacia una gestión más sostenible de los recursos hídricos.

Combinar la desalinización con fuentes de energía renovable, como la solar o la eólica, permite desarrollar sistemas autosuficientes en términos energéticos, disminuyendo significativamente la huella de carbono asociada a las actividades mineras.

Este modelo no solo optimiza los procesos, sino que también los orienta hacia metas más amplias de sostenibilidad y mitigación del cambio climático.

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