El interior nórdico más puro ha encontrado un nuevo aliado en la Costa Brava. En el corazón de Colera, asomada al Mediterráneo y con acceso directo al célebre Camí de Ronda, se erige una villa que desafía las expectativas. Construida en 2020 sobre una extensa parcela de 2.600 m² y con 587 m² construidos, esta residencia encapsula la esencia de la estética nórdica promovida por Delikatissen: el uso del blanco, la madera y la abundante luz natural. Esta combinación magistral establece una relación honesta entre el interior y el exterior, algo que no se esperaría encontrar en esta icónica zona costera.
Al ingresar a esta impresionante villa, la coherencia del diseño es lo primero que impacta al visitante. No hay estridencias ni elementos decorativos que distraigan; cada rincón respira sobriedad y elegancia. Las paredes de ladrillo revestidas de blanco, los suelos de tono crema y los amplios ventanales que enmarcan paisajes de ensueño se unen para crear una atmósfera de serenidad. La cocina, pieza central de la casa, ejemplifica esta narrativa: una isla de madera natural, electrodomésticos integrados y estanterías ordenadas que permiten disfrutar de vistas tanto a la montaña como al mar, fusionando funcionalidad y estética.
El salón principal no se queda atrás, presentando una chimenea de acero negro que añade un toque dramático, muy característico del estilo escandinavo. Un retrato en blanco y negro de gran formato adorna la pared de ladrillo, configurando un espacio donde el interior nórdico se manifiesta sin necesidad de color. La combinación de formas, texturas y luz proporciona carácter a cada rincón, demostrando que la simplicidad puede ser extrema sin renunciar a la sofisticación.
La habitación principal es un verdadero refugio donde el diseño y la naturaleza se entrelazan. La cabecera de cerámica en azul y gris contrasta con una suave ropa de cama de lino natural y suelos de madera clara. Un ventanal de suelo a techo ofrece vistas al jardín, los pinos y el mar, haciendo que despertarse aquí sea un lujo cotidiano. El baño en suite complementa este espacio íntimo, con una encimera de madera maciza que alberga dos lavabos sobre ella y una bañera exenta blanca, todo enmarcado por espejos redondos de negro mate, culminando la experiencia del confort y el diseño impecable.
Como punto culminante de la villa, la piscina infinita de 72 m² ofrece una vista espectacular del Mediterráneo que enmarcan los pinos centenarios. Esa fusión del azul profundo del agua con el horizonte marino crea un paisaje que invita a la relajación y al ensueño. Con un precio de 2.275.000 €, esta propiedad estilo nórdico mediterráneo no es accesible para todos, pero a menudo se dice que soñar es gratis. La posibilidad de residir en un lugar tan idílico, entre el mar y los pinos, es una propuesta tentadora para aquellos que anhelan un hogar como este en la Costa Brava. ¿Te imaginas vivir aquí?















